El Parlamento de Hong Kong será colmado por legisladores pro-Beijing y la persecución a la oposición democrática por parte del Partido Comunista es cada vez más fuerte. Se esperan sanciones hacia China por parte de Europa y Estados Unidos.
En los últimos días, el conflicto entre China y su estado dependiente, Hong Kong, ha vuelto a aparecer en primera plana mundial: 4 legisladores pro democracia de Hong Kong han sido destituidos de sus escaños en el Parlamento por motivos de 'seguridad nacional' por parte del gobierno chino.
Se espera que el resto de los parlamentarios anticomunistas presenten la renuncia hoy como protesta a la persecución política liberticida organizada por el Partido Comunista chino para vulnerar la poca soberanía que le queda al pueblo de Hong Kong.
Varios derechos civiles y libertades políticas han sido recortadas y quitadas a Hong Kong (firmadas en el acuerdo de 1997 entre ambos estados), desde el año pasado con motivo de "seguridad nacional" para reprimir las protestas a favor de la democracia.
"Este es otro ejemplo más de cómo el Partido Comunista chino pisotea lo que queda de democracia en Hong Kong", dijo Chris Patten, el último gobernador británico de la ciudad, en un comunicado. "Una vez más, el régimen de Xi Jinping ha demostrado su total hostilidad hacia la rendición de cuentas democráticas y hacia aquellos que desean defenderla".
La medida significará que el congreso Legislativo de 70 miembros estará compuesto en su totalidad por políticos pro-Beijing, lo que favorecerá la aprobación de leyes que favorezcan a China. Los leales a Beijing ya tienen garantizada una mayoría en el miniparlamento porque solo la mitad de los escaños son elegidos directamente.
El parlamento chino aprobó el miércoles una resolución que permite a las autoridades de Hong Kong expulsar a los legisladores considerados una amenaza para la seguridad nacional o que no sean fieles a Hong Kong, sin tener que pasar por los tribunales.
Poco después, el gobierno local anunció la descalificación de cuatro miembros de la asamblea a los que anteriormente se les había prohibido postularse para la reelección porque las autoridades decidieron que su promesa de lealtad a Hong Kong no era sincera.
El grupo de derechos humanos Amnistía Internacional dijo que las descalificaciones eran "otro ejemplo más" del intento de Beijing de silenciar la disidencia.


Publicar un comentario